El cuaderno del bolsón

Un milagro de plata

Pleitos dirigenciales, rencillas políticas, escaso apoyo mediático; nada de ello impidió que la selección femenil consiguiera una histórica medalla de plata para el básquetbol mexicano

El triple de Abril Selene García reventó el domo del CODE. 61-57 marcó la pizarra. Faltan pocos segundos. México vencía a Colombia en la semifinal del torneo de basquetbol de los Juegos Panamericanos. Ganar el partido aseguraba una medalla de plata, como mínimo. Algo impensable para el combinado mexicano, que debió esperar hasta el último segundo para saber si participaría o no de los Juegos Panamericanos de Guadalajara. Pero todo había pasado. Las disputas políticas, las concentraciones “relámpago”, los partidos en desventaja. Una medalla, a tiro de dos puntos más. 25 segundos quedan en el reloj. Selene García embocó sus dos intentos desde la línea de libres. 64-58. Histeria. Gritos. Cánticos. Llanto. Dos semanas antes, el basquetbol mexicano no tendría representación en los Juegos de Guadalajara. Y ahora la duela hierve y las porras de “México, México” acompañan a un puñado de doce orgullosas chicas que vivían un sueño.

El golpeteo político entre los dirigentes de las federaciones de basquetbol existentes en el país casi cancela la participación de los equipos mexicanos. La Federación Mexicana de Básquetbol no pertenece ni a la FIBA (Federación Internacional de Básquetbol), ni a su sucursal continental: FIBA Américas. En cambio, la ADEMBA (Asociación Deportiva Mexicana de Basquetbol) sí está afiliada a ésta. La historia se remonta hace casi 15 años cuando Jorge Toussaint tomó el mando de la Federación Mexicana de Basquetbol. Desde ese entonces, México no había ganado ninguna medalla en Juegos Panamericanos; y mucho menos había logrado clasificar a los Juegos Olímpicos o a las Copas del Mundo. No fue hasta el 2010 cuando un fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación desconoció a Toussaint como presidente de la Federación. Los problemas no terminaron. Toussaint aún aparece ante los medios como presidente y sigue ejerciendo en todas sus funciones, a pesar de que ante los ojos de la SCJN, el presidente legal es Manuel Sáenz. El Comité Olímpico Internacional (COI), se ha mostrado renuente a avalar a la ADEMBA como entidad legítima del básquetbol mexicano, en tanto su jurisdicción extendida al país recae en los hombros del Comité Olímpico Mexicano (COM), organismo que sí reconoce a la Federación que dirigió Toussaint. Además, la posición del COM es respaldada por la Organización Deportiva Panamericana (ODEPA), liderada por Mario Vásquez Raña, sociedad que amalgama a los Comités Olímpicos de todos los países del continente americano y que además tiene a su cargo la organización de los Juegos Panamericanos.

El revoltijo estalló previo a los Juegos de Guadalajara. El caos entre las instituciones que rigen el basquetbol en el país generó que se tomara la decisión de prescindir de cualquier representación mexicana para el torneo. El 11 de septiembre, la FIBA publicó un comunicado en donde advertía que de no haber presencia del anfitrión de los Juegos en el básquetbol, el programa entero de éste deporte sería cancelado. Incluso Bernardo de la Garza, titular de la Comisión Nacional del Deporte (CONADE), había dado por muerto el certamen. Nueve días después, FIBA Américas, a través de su secretario general, Alberto García, anunció que sí se jugaría el torneo. Trabajo a contra-reloj. Quedaban menos de tres semanas para el inicio de los Juegos. Ni siquiera habían equipos armados. “A competir con dignidad”, rezaban los medios. Cualquier éxito, dados los antecedentes, parecían mera utopía.

La categoría femenil sufrió los mismos problemas. La incertidumbre sobre si tomarían parte de los Juegos o no fue resuelta casi como quien desactiva una bomba segundos antes de su explosión. Sofía García, estudiante de Administración de Negocios Internacionales en la Universidad Iberoamericana, fue parte del equipo del milagro, la selección femenil de básquetbol. El camino no fue nada sencillo. De hecho, la inquietud de no saber si jugarían o no les llevó a tomar el asunto por sus propias manos antes de esperar alguna resolución oficial. “La concentración en un principio se llevo a cabo en Pachuca, Hidalgo para el Preolímpico en Neiva, Colombia. Llevábamos una semana concentradas y nuestra participación en los Panamericanos seguía incierta. El equipo llevó a cabo una campaña llamada: “Entrenando por un sueño Panamericano”. Se mandaron hacer camisas, se difundieron fotos del equipo e inclusive se escribió una carta al Presidente de la Republica pidiendo su apoyo”, relata Sofía sobre cómo fue la concentración previa a los Juegos.

México compartía el Grupo A del torneo con Puerto Rico, Argentina y los Estados Unidos. Las tres son, a priori, potencias mundiales de la disciplina. Pero el deporte es una extensión de la vida misma, es impredecible. La selección mexicana femenil, de quien muchos ya habrían esperado escuchar sus disculpas justificando su magra actuación y alegando la falta de apoyo de la Federación, dinamitó los Juegos. Dos sorpresas mayúsculas se sucedieron, vencieron con lo justo a Argentina y a Puerto Rico, y ya clasificadas a las semifinales, sucumbieron ante el desahuciado equipo estadounidense. En un abrir y cerrar de ojos, se instalaron en la antesala de medalla. El rival, una milagrosa Colombia que había acudido a la épica para vencer sobre la hora a una férrea escuadra canadiense. Al final, las mexicanas vencieron por marcador de 64-58 y obtuvieron su pasaporte para la final del torneo, y de paso, amarrarían al menos una medalla de plata, que ya para ese entonces “valía oro”, según Sofía.

La final ante las boricuas significaba una reedición del duelo disputado en la fase de grupos, mismo que había ganado México por sólo dos puntos de diferencia. Sofía narra cómo lo vivió: “Antes de salir a la duela nos pasaron un video motivacional. Hubo platicas técnicas y sobre todo, ánimos. El creernos que estábamos ahí, que nuestro sueño estaba a punto de realizarse y que teníamos que salir a dar todo era lo único que podía pensar. En los tiempos fuera, el entrenador hacia ajustes del juego y nos animábamos entre nosotras. Fue algo tan emocionante que sigue sin caerme el veinte, son mil emociones dando vueltas en ese momento que es muy difícil de explicar.” Al final, la historia fue muy distinta a la del primer partido. El estirón boricua comandado por la estupenda base Cortijo fue inalcanzable, y finalmente venció 85-67. No obstante, el Domo del CODE, aplaudió hasta sonrojar a las mexicanas. Sofía no duda en decir que representar a su país fue un sueño hecho realidad. “Pisar la cancha y escuchar ‘Vamos México’, ver cada segundo del reloj y cada punto del marcador te hace olvidar las adversidades que pasamos para estar ahí en ese momento; enfrentando a cinco jugadoras de igual a igual luchando por la victoria”.

La condena unánime de los medios apuntó a que el mérito de la medalla debía recaer exclusivamente en los entrenadores y las jugadoras. Prácticamente no existió ninguna ayuda para con los equipos de ninguna de las instituciones que aún batalla por la soberanía sobre el básquetbol mexicano. Al respecto, Sofía menciona: “El apoyo (en caso de que nos lo dieran) es sumamente importante ya que se promoverían juegos y giras para elevar el nivel de juego a nivel internacional y tener la preparación adecuada para ser un país competitivo mundialmente. Nosotros a falta de apoyo, cada jugadora tuvo que entrenar por su parte para llegar preparadas a la preselección y quedar dentro de las 12 jugadoras. Para esto tuvimos dos semanas de concentración previa a los Juegos Panamericanos para conjuntarnos como equipo y luchar por una medalla.”

A pesar del cuento de hadas en que se convirtió la conquista de la plata por ambos combinados de básquetbol, el panorama aún permanece oscuro. El problema de los Panamericanos fue solucionado, pero no así el trasfondo que lo engendró. Toussaint aún se proclama como presidente de la Federación y el pleito entre todos los involucrados no parece tener fin. “Mientras esto no se resuelva los atletas seguirán sin apoyo, sin experiencia internacional y sin bases para crecer en un futuro”, menciona Sofía. Superar escollos se ha convertido en la misión predilecta del básquetbol en México. Incluso si esos escollos son su misma estructura.

Miguel Gallo, estudiante de Economía e integrante del equipo de básquetbol de la Ibero, menciona que la solución a todo “sería que alguien de las esferas altas del poder tuviera la intención de mejorar la situación; con esto hacer un acuerdo con FIBA para impulsar una nueva federación sin ninguna de las 3 cabezas de dragón que hay hoy en día. Fortalecer cimientos y organizar ligas desde primaria para generar desarrollo de talentos desde chiquitos.” El remedio que Sofía propone apunta a “organizar ligas competitivas desde primaria enseñando fundamentos básicos y dando premios para que las escuelas tengas incentivos y promuevan el basquetbol. También el desarrollo de una liga profesional femenil y acordar con los principales medios de comunicación para lograr darle una mayor difusión a la liga. Y lo más importante, llevar a cabo giras y torneos a nivel internacional con el objetivo de foguear las jugadoras.”

En las Olimpiadas de Berlín, en 1936, México logró la medalla de bronce en básquetbol. Es hasta ahora la única presea conseguida en este deporte. Otros tiempos. Estancado en un laberinto sin salida, las medallas de plata conseguidas en los Juegos Panamericanos atisban una luz al final del túnel. La selección femenil de básquetbol, cuyo coraje enamoró al país, ha dado el primer paso para el cambio de estafeta. Aún con todas las carencias posibles, apenas dos semanas de concentración y un entrenamiento formal con equipo completo, les alcanzó para lograr la plata en los Panamericanos. La pregunta de Sofía García se antoja intrépida: “¿qué pasaría si tuviéramos una concentración de seis meses?”. ¿De qué es capaz el básquetbol mexicano?” Sólo el tiempo dirá.

This entry was published on November 17, 2011 at 3:58 am. It’s filed under Deportes, Reportajes and tagged , , , , , , , , , , , , , , , , . Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

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