El cuaderno del bolsón
281310

A orillas del Vístula

La ofensiva del Ejército Rojo, (tinto en naranja) marchaba fulgurante, imperial, imparable. Conquistada Breslavia, el Mariscal disidente neerlandés, Advocaat, había trazado el camino para la conquista absoluta de Europa; partir del Vístula y sitiar Kiev, que no Oder, que ya son tiempos vetustos, pero siempre imitables. Y apenas se dignaban las tropas rusas a cruzar el Vístula cuando avistaron fuego al otro lado del río. La legión de Smuda también veía Kiev a lo lejos. Su masiva retaguardia fervorosa no sólo no moriría defendiendo a Polonia hasta le haya sido arrancada el alma al último soldado, también había jurado vengar a los mártires caídos en siglos de historia maldita, culpa, dicen, de los rusos. También al Comandante Supremo Kaczynski, caído junto a su avión y medio gobierno, en medio de las frondosas coníferas que rodean Smolensk. Los polacos siempre han fruncido el ceño respecto al accidente. Kaczynski viajó para honrar a los 20,000 polacos baleados en la nuca, cuando ya se habían rendido, en Katyn, mientras Hitler se paseaba por París. Una batalla se cernía a orillas del Vístula.

Una Varsovia hirviente. Ni sus matorrales vestidos de blanco, insigne postal bélica, ni sus edificios descuartizados, bronceados al fuego implacable. Escenario usual de guerras sin sentido. Ahora es una ciudad al fulgor de la tarde pestilente a col, salchicha ahumada, y vodka vomitado. De pronto, el puente que cruza el río es acorralado. Palos como morteros de largo alcance. Turbas vociferantes como tanques. Puños como escopetas. Cerveza y vodka, como combustible. El río amaga con teñirse de sangre. Y más tarde, los polacos sepultaron a gritos las palabras que escribió Serguéi Mijalkov, para honrar al Estado comunista. Son tan estruendosos, como sus cañones. No hay duda, es una guerra, a orillas del Vístula.

En el otro campo de batalla, el combate fue exquisito. Cada pelota era una vida. Beligerante cada impacto, y cada pase, por más ruin que fuere. En las guerras, todo detalle asemeja ser decisivo. Desde las tribunas, los cañones, ya convertidos en clamores patriotas de quienes habían sobrevivido o esquivado la escaramuza del alba, retumban las entrañas, pero no tuercen ni el más fútil de los cabezazos. Y ni el más celestial de los obuses apuntados al arco, como el paquidérmico gol de Blaszykowski; un misil que destrozó el campamento rojo apostado a orillas del río, y le hizo pensar en la retirada. Como las tropas de Józef Piłsudski hace casi 82 años, el batallón de Smuda se envalentonó cuando Varsovia peligraba seriamente, y la guerra polaco-soviética parecía reclinarse. Fue entonces cuando el sólido testarazo del inquieto Dzagoev convirtió los tronidos en el lúgubre Preludio en C menor de Chopin, que resonó pesado y melancólico por toda Polonia. Pero no, la Polska no se rinde. No a orillas del Vístula.

Diplomática tregua al epílogo, cuando el sol se hubo ocultado. Ambas tropas se aprestaban a retornar a sus campamentos para planear el asalto a Kiev, ciudad que desean otros 14 pelotones, algunos con armamento más potente, y vasto. Una melodía triste y desentonada del ‘cello’ de Rostropovich acompaña la retirada rusa. Pero no han caído. Kiev aún está tachada en el mapa. Retornarán a la ocupada Breslavia, donde ya se citó con las fuerzas del Imperio Helénico; ya que por el Vístula, y sus orillas, ya no corre más sangre.

This entry was published on June 14, 2012 at 2:10 am. It’s filed under Crónicas fútbol, Deportes and tagged , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: